Categoría: Casos especiales

Casos especiales de autoconsumo: segundas residencias, instalaciones aisladas, comunidades de vecinos y combinación con coche eléctrico.

  • Placas solares y coche eléctrico: la combinación ideal

    Placas solares y coche eléctrico: la combinación ideal

    Si hay un consumo que encaja bien con el autoconsumo solar, es cargar un coche eléctrico. Pero solo si se hace con cabeza, porque cargar de noche echa por tierra buena parte de la ventaja.

    Por qué encajan tan bien

    El principal problema del autoconsumo doméstico es que produces mucha energía a mediodía y en casa no siempre hay quien la consuma. Un coche eléctrico es exactamente lo contrario: un consumidor grande, flexible y programable.

    Un coche eléctrico puede añadir del orden de 2.000 a 3.000 kWh al año a tu consumo, según los kilómetros que hagas. Eso casi duplica el consumo de muchas viviendas, y justifica una instalación bastante mayor de la que tendría sentido sin él.

    La clave: cargar de día

    Aquí está todo el asunto. Si cargas el coche por la noche, estás comprando electricidad de la red y tus paneles no intervienen. El beneficio se limita a la compensación de excedentes, que es mucho menor.

    Para que la combinación funcione de verdad:

    • Programa la carga en horas centrales del día, cuando los paneles producen.
    • Si teletrabajas o el coche pasa el día en casa, es el escenario perfecto.
    • Aprovecha los fines de semana para cargar a mediodía.

    Cargadores con excedentes solares

    Muchos cargadores domésticos incorporan una función especialmente útil: carga con excedentes solares (a veces llamada carga solar dinámica o modo eco).

    El cargador lee en tiempo real cuánta energía te está sobrando y ajusta la potencia de carga para usar solo el excedente, sin tomar nada de la red. Si pasa una nube y baja la producción, reduce la carga; si vuelve el sol, la sube.

    Es la forma más eficiente de combinar ambas cosas, y merece la pena preguntarlo expresamente al elegir cargador. Requiere que el cargador pueda comunicarse con un medidor de consumo de la instalación.

    Cómo dimensionar la instalación

    Estimación orientativa del consumo del coche según kilometraje, asumiendo un consumo medio en torno a 16-18 kWh/100 km:

    Km al añoConsumo aprox.Potencia solar adicional orientativa
    8.000~1.400 kWh~1 kWp
    12.000~2.100 kWh~1,5 kWp
    20.000~3.400 kWh~2,5 kWp

    Estas cifras asumen que consigues cargar mayoritariamente en horas de sol. Si vas a cargar de noche, no tiene sentido ampliar la instalación por el coche.

    ¿Y la batería doméstica?

    Es una pregunta razonable: si no puedo cargar de día, ¿pongo una batería para guardar el sol y cargar el coche de noche?

    Técnicamente funciona, pero hay que mirar los números con frialdad: estás pagando una batería cara para trasladar energía unas horas. En muchos casos sale más a cuenta reorganizar cuándo cargas el coche que comprar almacenamiento.

    Antes de invertir, prueba durante unas semanas a cargar en horario solar y mira cuánto mejora tu autoconsumo. Es gratis. Si aun así te lo planteas, repasa cuándo compensa una batería.

    Puntos prácticos a revisar

    • Potencia contratada: cargador y resto de la casa deben caber sin que salte el ICP. Valora un cargador con gestión dinámica de potencia.
    • Compatibilidad: que el cargador pueda comunicarse con tu inversor o con un medidor para la carga por excedentes.
    • Instalación conjunta: si vas a hacer ambas cosas, hacerlo a la vez suele salir más barato y mejor integrado.

    Contenido divulgativo. Los consumos varían según modelo de vehículo, estilo de conducción y condiciones.

  • Placas solares en segunda residencia: ¿es rentable?

    Placas solares en segunda residencia: ¿es rentable?

    La segunda residencia es probablemente el caso donde más gente se equivoca al calcular la rentabilidad del autoconsumo. El motivo es simple: produces cuando no estás y no estás cuando produces.

    El problema de fondo

    El ahorro del autoconsumo viene sobre todo de consumir directamente lo que produces. En una vivienda habitual eso ocurre a diario. En una casa que se usa fines de semana y un mes en verano, la mayor parte de la producción se vierte a la red.

    Y la compensación de excedentes tiene un tope importante: como máximo deja tu término de energía a cero. Si la casa está vacía y apenas consume, no hay factura de energía contra la que compensar, así que la producción sobrante no te reporta nada.

    Resultado habitual: una instalación grande en una casa poco usada tiene una amortización mucho peor de lo que sugiere el presupuesto comercial.

    Cuándo sí compensa

    • Uso intensivo en verano. Si la casa se usa de junio a septiembre con aire acondicionado y piscina, coincide el pico de consumo con el pico de producción. Este es el mejor escenario.
    • Piscina con depuradora. La bomba funciona muchas horas al día, justo en horario solar, aunque no haya nadie. Es un consumo ideal para autoconsumo.
    • Consumos permanentes. Nevera, congelador, riego automático, sistema de vigilancia, deshumidificador.
    • Batería virtual con varios suministros. Algunas comercializadoras permiten aplicar el saldo de excedentes de una vivienda a la factura de otra. Si es tu caso, cambia radicalmente los números.
    • Casa aislada sin red. Ahí la comparación no es con la factura de la luz, sino con un generador diésel, y el autoconsumo gana con holgura.

    Cuándo no compensa

    • Uso esporádico de fin de semana suelto, sin consumos permanentes.
    • Consumo anual muy bajo (por debajo de 1.500-2.000 kWh).
    • Uso principalmente invernal, cuando la producción es mínima.
    • Intención de vender la propiedad a corto plazo.

    Cómo dimensionar en este caso

    La regla es la contraria a la de una vivienda habitual: aquí conviene quedarse corto, no sobrar.

    • Dimensiona en función del consumo real cuando la casa está ocupada, no de la superficie del tejado.
    • Prioriza cubrir los consumos permanentes y los de temporada alta.
    • Una instalación pequeña muy aprovechada rinde mucho mejor que una grande infrautilizada.
    • Consulta si tu comercializadora ofrece compensación entre suministros antes de decidir el tamaño.

    Consideraciones prácticas

    • Mantenimiento a distancia: si no vas en meses, nadie detecta una avería. La monitorización con app es aquí especialmente útil.
    • Seguridad: en zonas aisladas valora el riesgo de robo de equipos.
    • Seguro: comprueba que tu póliza cubre la instalación en una vivienda desocupada largos periodos.
    • Suciedad: si no vas en meses, los paneles acumulan más suciedad sin que nadie lo note.

    Conclusión

    El autoconsumo en segunda residencia puede ser rentable, pero solo si hay consumo real coincidiendo con la producción. Con piscina y uso veraniego intenso, los números salen. Con una casa cerrada casi todo el año, difícilmente.

    Consulta también cuánto cuesta una instalación. Antes de aceptar ningún presupuesto, pide que te calculen el ahorro con tu perfil de ocupación real, no con el de una vivienda habitual.

    Contenido divulgativo. Las condiciones de compensación varían según comercializadora y pueden cambiar.