La diferencia entre una instalación que funciona 25 años sin problemas y otra que da disgustos desde el primer invierno rara vez está en la marca de los paneles: está en quién la monta. Aquí tienes cómo filtrar.
Comprobaciones básicas antes de nada
- Empresa instaladora habilitada. Debe estar registrada como empresa instaladora de baja tensión. Puedes pedir el número de registro y verificarlo.
- Seguro de responsabilidad civil. Pregunta si lo tienen y por qué cobertura. Trabajan en tu tejado y manipulan tu instalación eléctrica.
- Antigüedad y actividad real. El sector vivió una fiebre de empresas nuevas; muchas cerraron. Una empresa con recorrido tiene más probabilidades de seguir ahí cuando reclames la garantía.
- Domicilio y equipo propio. Desconfía de quien solo tiene un formulario web y subcontrata todo sin decirlo.
Señales de alarma
- Presupuesto sin estudio previo. Si te dan un precio cerrado sin ver tu consumo real ni tu tejado, están vendiendo un paquete, no una solución.
- Presión para firmar hoy. Las ofertas que caducan en 24 horas son una técnica de venta, no una oportunidad.
- Promesas de ahorro del 100 %. Es imposible: siempre pagarás el término de potencia y los impuestos.
- Amortizaciones sospechosamente cortas sin explicar los supuestos usados.
- Presupuesto vago, sin marcas ni modelos concretos de paneles e inversor.
- Pago íntegro por adelantado. Lo normal es una señal y el resto contra entrega o hitos.
- No mencionan la legalización. Es parte imprescindible del trabajo.
Qué debe incluir un presupuesto serio
- Marca, modelo y potencia exacta de los paneles, y cuántos.
- Marca y modelo del inversor.
- Tipo de estructura y sistema de fijación.
- Producción anual estimada y con qué herramienta se ha calculado.
- Estimación de ahorro con los supuestos usados explicados.
- Garantías: de los equipos y de la instalación (mano de obra).
- Si incluye tramitación, legalización y gestión del contrato de compensación.
- Plazo de ejecución.
- Precio desglosado e IVA.
Un presupuesto que cabe en tres líneas no es un presupuesto: es un precio.
Preguntas que revelan mucho
- ¿Habéis tenido en cuenta las sombras concretas de mi cubierta? ¿Cómo?
- ¿Quién ejecuta la obra: personal propio o subcontrata?
- ¿Cómo se resuelven las fijaciones y la estanqueidad del tejado?
- ¿Qué pasa si en dos años falla el inversor? ¿Quién lo gestiona?
- ¿Me dejáis hablar con algún cliente de mi zona?
- ¿El inversor permite ampliar la instalación o añadir baterías después?
La respuesta a la pregunta sobre la estanqueidad del tejado es especialmente reveladora: las goteras por fijaciones mal resueltas son uno de los problemas más caros y frecuentes.
Cómo comparar ofertas
Pide al menos tres presupuestos y compáralos con el mismo rasero. El error clásico es mirar solo el precio final: dos ofertas con la misma potencia pueden llevar equipos y garantías muy distintas.
Una forma práctica de normalizar la comparación es calcular el precio por kWp instalado y ponerlo junto a la marca de los equipos y los años de garantía. Si una oferta es mucho más barata, busca en qué está recortando: suele estar en el inversor, en la estructura o en la tramitación.
Y desconfía tanto del precio muy alto sin justificación como del sospechosamente bajo.
Antes de firmar
- Lee el contrato completo, incluidas las condiciones de garantía.
- Confirma por escrito qué documentación te entregarán al terminar.
- Verifica que la legalización queda incluida y en qué plazo.
- Guarda todas las fichas técnicas y certificados.
Contenido divulgativo. No recomendamos ni tenemos relación comercial con ninguna empresa instaladora.

