Categoría: Cómo funciona

Cómo funciona el autoconsumo fotovoltaico paso a paso: qué es, qué componentes tiene una instalación solar doméstica, cuánta energía produce y cuándo compensa ponerla en tu vivienda.

  • Inversor híbrido o convencional: cuál elegir

    Inversor híbrido o convencional: cuál elegir

    El inversor es el componente más importante de tu instalación después de los paneles, y la elección entre híbrido y convencional condiciona lo que podrás hacer dentro de cinco o diez años. Conviene no decidirlo a la ligera.

    Qué hace un inversor

    Los paneles generan corriente continua (CC) y los electrodomésticos funcionan con corriente alterna (CA). El inversor hace esa conversión, y además gestiona el reparto de energía y monitoriza el sistema. Es, en la práctica, el cerebro de la instalación.

    Inversor convencional (o de red)

    Hace solo lo básico: convertir la corriente de los paneles y enviarla a tu cuadro eléctrico, vertiendo a la red lo que sobre.

    • A favor: más barato, más sencillo, muy fiable.
    • En contra: no admite baterías. Si algún día quieres almacenamiento, habrá que sustituirlo o añadir un segundo equipo.

    Inversor híbrido

    Integra en un solo equipo la gestión de paneles y de baterías. Decide en cada momento si la energía va al consumo de la casa, a cargar la batería o a la red.

    • A favor: permite añadir baterías cuando quieras sin cambiar el inversor. Muchos modelos incluyen función de respaldo ante cortes de red.
    • En contra: más caro y algo más complejo. Si nunca pones baterías, habrás pagado de más.

    La decisión práctica

    El sobrecoste de un híbrido frente a un convencional suele ser moderado. Sustituir después un inversor convencional para poder poner baterías es, en cambio, bastante caro.

    Por eso la regla razonable es:

    • Elige híbrido si ves probable poner baterías algún día, si sufres cortes de luz o si quieres dejar la puerta abierta sin rehacer la instalación.
    • Elige convencional si tienes claro que nunca pondrás baterías, el presupuesto es ajustado y prefieres invertir esa diferencia en más paneles.

    Para la mayoría de viviendas que instalan hoy, el híbrido es una decisión defendible como seguro barato frente a un cambio de opinión futuro. Antes de decidir, valora si te compensa realmente una batería.

    Microinversores y optimizadores

    Existe una tercera vía. En una instalación con inversor central, si un panel queda en sombra puede penalizar a toda su serie. Los microinversores (uno por panel) y los optimizadores de potencia evitan ese efecto, permitiendo que cada panel rinda de forma independiente.

    Encarecen la instalación, así que compensan sobre todo en tejados con sombras inevitables, con varias orientaciones distintas o con formas complicadas. En una cubierta despejada y uniforme, suelen ser un gasto evitable.

    Qué mirar al comparar presupuestos

    • Marca y garantía. El inversor es la pieza que antes suele fallar; una garantía larga vale dinero.
    • Potencia adecuada. Debe estar bien ajustada a la potencia de paneles instalada.
    • Capacidad de ampliación. Si añades paneles en el futuro, ¿lo admite?
    • Monitorización. Que incluya app o portal para ver la producción.
    • Respaldo real. Si te lo venden como híbrido con backup, pregunta si alimenta toda la casa o solo un circuito.

    Contenido divulgativo. Consulta con un instalador certificado para dimensionar correctamente el equipo en tu caso.

  • Cuánta energía produce un panel solar al día

    Cuánta energía produce un panel solar al día

    Es una de las dudas más buscadas y también una de las peor respondidas, porque la cifra depende de tantos factores que cualquier número suelto engaña. Vamos a verlo con criterio.

    La respuesta rápida

    Un panel doméstico actual de unos 450 Wp produce, en España y como media anual, del orden de 1,5 a 2 kWh al día.

    Pero esa media esconde una variación enorme: ese mismo panel puede dar 2,8 kWh un día despejado de julio en Sevilla y apenas 0,3 kWh un día nublado de diciembre en Bilbao.

    Cómo se calcula

    La fórmula orientativa es sencilla:

    Producción diaria (kWh) = Potencia del panel (kW) × Horas Solares Pico (HSP) × Rendimiento del sistema

    Donde:

    • Horas Solares Pico (HSP): no son las horas de luz, sino el equivalente de horas de radiación a máxima intensidad. En España la media anual va aproximadamente de 3,5 a 5,5 HSP según la zona.
    • Rendimiento del sistema: las pérdidas por inversor, cableado, temperatura y suciedad hacen que se aproveche en torno al 75-85 % de lo teórico.

    Ejemplo para un panel de 450 W en zona centro con 4,5 HSP de media:

    0,45 kW × 4,5 HSP × 0,8 = 1,62 kWh al día de media anual.

    La variación estacional es enorme

    Este es el punto que más sorprende a quien acaba de instalar. En el centro de España, un mismo panel puede producir en verano más del doble que en pleno invierno.

    Los motivos se acumulan: en invierno hay menos horas de luz, el sol está más bajo (llega más oblicuo a los paneles) y hay más días nublados.

    Conclusión práctica: no te alarmes si en diciembre produces la mitad que en julio. Es el comportamiento normal, no una avería.

    El calor reduce la producción

    Un detalle contraintuitivo: los paneles fotovoltaicos funcionan peor cuanto más calientes están. Necesitan radiación, no temperatura.

    Por eso un día soleado y fresco de primavera puede rendir más por panel que un día de canícula de agosto, cuando la superficie del panel supera con holgura los 60 °C.

    Qué producción esperar según la instalación

    Estimación de producción diaria media anual, zona centro de España:

    InstalaciónPaneles aprox.Producción diaria media
    2 kWp4-5~7-8 kWh
    3 kWp6-7~11-12 kWh
    5 kWp11-12~18-20 kWh
    8 kWp17-18~29-32 kWh

    Cómo calcular tu caso exacto

    Esto conecta directamente con cuántos paneles necesitas para tu casa. La herramienta gratuita PVGIS, de la Comisión Europea, permite introducir tu ubicación exacta, la potencia instalada, la orientación y la inclinación, y devuelve la producción estimada mes a mes. Es la referencia que usan los propios instaladores y da resultados mucho más fiables que cualquier media general.

    Contenido divulgativo. Las cifras son estimaciones orientativas; la producción real depende de tu ubicación, orientación, sombras y equipamiento concretos.
  • Autoconsumo con excedentes vs sin excedentes: diferencias

    Autoconsumo con excedentes vs sin excedentes: diferencias

    Al pedir presupuesto para placas solares aparecerá esta decisión: modalidad con excedentes o sin excedentes. No es un detalle técnico menor, porque condiciona el ahorro, los trámites y el equipamiento que necesitas.

    Qué significa cada modalidad

    Autoconsumo con excedentes

    Cuando tus paneles producen más de lo que estás consumiendo en ese momento, la energía sobrante se vierte a la red eléctrica. A cambio, recibes una compensación económica que se descuenta de tu factura.

    Es la modalidad habitual en vivienda particular, porque aprovecha energía que de otro modo se desperdiciaría.

    Autoconsumo sin excedentes

    Se instala un dispositivo llamado antivertido (o inyección cero) que impide físicamente que la energía salga a la red. Cuando produces de más, el sistema simplemente reduce la producción de los paneles.

    Esa energía no se compensa ni se almacena: se deja de generar.

    Comparativa directa

    Con excedentesSin excedentes
    Energía sobranteSe vierte y se compensaSe deja de producir
    Equipamiento extraContador bidireccionalDispositivo antivertido
    TrámitesMás completos (contrato de compensación)Más sencillos
    Ahorro potencialMayorMenor
    Uso típicoVivienda particularCasos concretos y algunas industriales

    Cómo funciona la compensación

    La modalidad más extendida en el ámbito doméstico es la compensación simplificada: el valor de la energía que viertes se resta del importe de la energía que consumes de la red dentro del mismo periodo de facturación.

    Hay dos límites importantes que conviene entender antes de sobredimensionar la instalación:

    • El kWh vertido vale menos que el comprado. El precio de compensación es inferior al precio al que compras electricidad.
    • El saldo no puede ser negativo. Como máximo, tu término de energía queda a cero. Seguirás pagando la potencia contratada, los impuestos y el alquiler de equipos.

    Como detallamos en la guía sobre cómo funciona la compensación de excedentes, instalar paneles de más «para vender energía» no funciona en una vivienda: llega un punto en que los kWh adicionales no te reportan nada.

    Cuándo elegir sin excedentes

    Aunque parezca peor opción, tiene sentido en algunas situaciones:

    • Cuando se busca simplificar al máximo la tramitación administrativa.
    • En instalaciones donde el vertido no está permitido o presenta restricciones técnicas de la distribuidora.
    • Cuando el consumo es tan constante y elevado que prácticamente no se generan excedentes.
    • En algunas instalaciones aisladas o con casuísticas particulares.

    Para una vivienda unifamiliar normal conectada a red, sin embargo, la opción con excedentes es casi siempre la más rentable.

    Qué preguntar al instalador

    • ¿Qué modalidad me propones y por qué?
    • ¿Os encargáis vosotros de la tramitación y del contrato de compensación?
    • ¿Qué porcentaje de mi producción estimáis que se verterá a la red?
    • Si elijo sin excedentes, ¿cuánta producción se perdería al año?

    Contenido divulgativo. La normativa de autoconsumo puede cambiar: verifica las condiciones vigentes con tu instalador o comercializadora.

  • Qué es el autoconsumo fotovoltaico y cómo funciona

    Qué es el autoconsumo fotovoltaico y cómo funciona

    Si estás valorando poner placas solares en tu casa, lo primero es entender qué es realmente el autoconsumo fotovoltaico y cómo funciona el sistema completo. En esta guía te lo explicamos paso a paso, sin tecnicismos innecesarios, para que puedas tomar una decisión con criterio.

    Qué es el autoconsumo fotovoltaico

    El autoconsumo fotovoltaico consiste en producir tu propia electricidad mediante paneles solares instalados normalmente en el tejado de tu vivienda, y consumirla directamente en casa en lugar de comprarla íntegramente a la compañía eléctrica.

    La idea de fondo es sencilla: cada kilovatio-hora (kWh) que produces y consumes en tu propia casa es un kWh que dejas de pagar en la factura. El ahorro no viene de «vender» energía, sino sobre todo de dejar de comprarla.

    Es importante entender desde el principio que el autoconsumo doméstico en España no te desconecta de la red eléctrica (salvo que optes por una instalación aislada, algo poco habitual en vivienda urbana). Sigues conectado, y la red actúa como respaldo cuando tus paneles no producen lo suficiente.

    Cómo funciona una instalación solar paso a paso

    El recorrido de la energía en una instalación de autoconsumo residencial es siempre el mismo:

    1. Los paneles captan la luz solar. Las células fotovoltaicas convierten la radiación solar en electricidad en forma de corriente continua (CC).
    2. El inversor transforma la corriente. Los electrodomésticos de tu casa funcionan con corriente alterna (CA), así que el inversor convierte la corriente continua de los paneles en corriente alterna utilizable.
    3. La electricidad va a tu cuadro eléctrico. Desde ahí alimenta lo que esté encendido en ese momento: nevera, luces, lavadora, aire acondicionado…
    4. El excedente se gestiona. Si produces más de lo que consumes en ese instante, esa energía sobrante se almacena en una batería (si la tienes) o se vierte a la red eléctrica.
    5. La red cubre lo que falte. De noche o en días muy nublados, cuando tu producción no llega, tomas electricidad de la red con normalidad.

    Los componentes de una instalación

    Paneles solares

    Son la parte visible del sistema. Un panel doméstico actual suele tener una potencia de entre 400 y 550 vatios pico (Wp) y una vida útil larga: los fabricantes garantizan habitualmente que a los 25 años seguirán produciendo en torno al 80-85 % de su capacidad inicial.

    Inversor

    Es el «cerebro» de la instalación y, en la práctica, el componente más delicado. Además de convertir la corriente, gestiona el reparto de energía y monitoriza el rendimiento. Es también la pieza que antes suele necesitar sustitución: su vida útil típica es menor que la de los paneles.

    Si prevés instalar baterías más adelante, conviene valorar desde el principio un inversor híbrido, preparado para trabajar con almacenamiento sin tener que cambiarlo después.

    Estructura de soporte

    Fija los paneles al tejado con la inclinación y orientación adecuadas. En cubiertas inclinadas suele ser coplanar (paralela al tejado); en cubiertas planas se usan estructuras trianguladas que dan a los paneles el ángulo correcto.

    Contador bidireccional

    Mide tanto la energía que tomas de la red como la que viertes a ella. Es imprescindible para poder acogerte a la compensación de excedentes.

    Batería (opcional)

    Almacena la energía sobrante del día para usarla por la noche. No es obligatoria y encarece bastante la instalación, por lo que conviene analizar si compensa en tu caso concreto según tu perfil de consumo.

    Autoconsumo con excedentes y sin excedentes

    Esta es una de las distinciones que más confusión genera. En España conviven dos modalidades:

    • Autoconsumo con excedentes: la energía que te sobra se vierte a la red y tu comercializadora te la descuenta de la factura. Es la opción habitual en vivienda particular.
    • Autoconsumo sin excedentes: se instala un dispositivo antivertido que impide que la energía sobrante salga a la red. Se usa en casos concretos, normalmente para simplificar trámites o cuando no interesa la compensación.

    Dentro del autoconsumo con excedentes, la modalidad más extendida en el ámbito doméstico es la compensación simplificada: el valor de lo que viertes se descuenta del importe de lo que consumes de la red dentro del mismo periodo de facturación.

    Un matiz que conviene tener claro: la compensación no genera un saldo a tu favor si viertes más de lo que consumes. Como máximo, tu término de energía puede quedar a cero, pero seguirás pagando la parte fija de la factura (potencia contratada, impuestos y alquiler de equipos). Por eso sobredimensionar la instalación «para vender» rara vez sale rentable en una vivienda.

    Cuánto se ahorra realmente

    El ahorro depende de un factor que mucha gente pasa por alto: cuánta de tu producción consumes en el momento en que se genera. A esto se le llama tasa de autoconsumo.

    Los paneles producen sobre todo en las horas centrales del día. Si en tu casa no hay nadie de 9:00 a 18:00, buena parte de esa producción se irá a la red y se compensará a un precio inferior al que pagas por comprarla. En cambio, si teletrabajas, tienes personas en casa durante el día o puedes programar electrodomésticos (lavadora, lavavajillas, bomba de la piscina, climatización) en horas de sol, tu ahorro sube notablemente.

    Como regla práctica: desplazar consumos a las horas de sol es la forma más barata de aumentar la rentabilidad de una instalación, y no cuesta ni un euro adicional.

    Para quién compensa y para quién no

    El autoconsumo suele salir a cuenta cuando se dan varias de estas condiciones:

    • Vivienda unifamiliar con tejado propio y sin sombras importantes.
    • Consumo eléctrico anual medio o alto (climatización eléctrica, aerotermia, piscina, coche eléctrico).
    • Presencia en casa durante el día o capacidad de programar consumos.
    • Intención de permanecer en la vivienda a medio-largo plazo.

    En cambio, conviene ser más prudente si tu consumo anual es muy bajo, si el tejado tiene sombras persistentes de árboles o edificios, o si prevés vender la vivienda a corto plazo.

    Qué hacer a continuación

    Si después de leer esto el autoconsumo te encaja, el siguiente paso lógico es dimensionar la instalación: saber cuántos paneles necesitas según tu consumo real y las características de tu tejado. También conviene comprobar la orientación e inclinación de tu cubierta, porque condicionan directamente cuánto vas a producir. Y si quieres saber qué te espera una vez instalada, aquí tienes lo que implica el mantenimiento de unas placas solares.

    Antes de firmar nada, pide siempre varios presupuestos detallados y compara no solo el precio total, sino la marca de los paneles y el inversor, las garantías incluidas y si el instalador se encarga de los trámites y la legalización.

    Este contenido tiene carácter divulgativo y no sustituye el asesoramiento de un instalador certificado. Verifica siempre las condiciones aplicables a tu caso concreto.

  • Orientación e inclinación óptima de placas solares en España

    Orientación e inclinación óptima de placas solares en España

    La orientación y la inclinación de los paneles determinan cuánta energía vas a producir con la misma inversión. Antes de pedir presupuestos conviene saber si tu tejado juega a favor o en contra, y cuánto te penaliza realmente si no es perfecto.

    La orientación ideal en España: sur

    España está en el hemisferio norte, así que el sol recorre el cielo por el sur. Por eso la orientación óptima para unos paneles es el sur geográfico (azimut 0°), que maximiza las horas de radiación directa a lo largo del día y del año.

    Ojo con un detalle: hablamos del sur geográfico, no del sur magnético que marca la brújula. En España la diferencia entre ambos es de solo unos grados, así que en la práctica doméstica no supone un problema, pero los instaladores lo tienen en cuenta.

    Cuánto pierdes si tu tejado no mira al sur

    Esta es la buena noticia: la penalización es menor de lo que la mayoría de la gente teme. Como referencia orientativa, respecto a una orientación sur óptima:

    OrientaciónPérdida aproximada
    Sur0 % (referencia)
    Sureste / SuroesteEn torno al 3-5 %
    Este / OesteAproximadamente 15-20 %
    Noreste / NoroesteDel orden del 30-40 %
    NorteSuperior al 50 %

    Es decir: una cubierta orientada al sureste o suroeste es prácticamente tan buena como una al sur. Incluso este u oeste siguen siendo perfectamente viables en la mayoría de casos, especialmente en el sur de España, donde la radiación total es más alta y compensa la pérdida porcentual.

    Solo el norte franco desaconseja claramente la instalación.

    La inclinación óptima

    La regla general para una instalación que busca maximizar la producción anual es usar una inclinación similar a la latitud del lugar, restándole unos grados. En España eso se traduce, de forma orientativa, en:

    • Norte de España (latitud ~43°): inclinación óptima en torno a 33-38°.
    • Centro peninsular (latitud ~40°): alrededor de 30-35°.
    • Sur peninsular (latitud ~37°): aproximadamente 28-33°.
    • Canarias (latitud ~28°): en torno a 20-25°.

    Igual que con la orientación, las desviaciones moderadas penalizan poco: entre 20° y 40° de inclinación las diferencias de producción anual suelen quedarse en pocos puntos porcentuales.

    Optimizar para invierno o para verano

    La inclinación cambia el reparto de producción a lo largo del año, y esto sí puede interesarte según tu perfil de consumo:

    • Inclinación mayor (45-55°): capta mejor el sol bajo del invierno. Interesa si tu consumo se dispara en los meses fríos (calefacción eléctrica, aerotermia).
    • Inclinación menor (15-25°): aprovecha mejor el sol alto del verano. Tiene sentido si tu pico de consumo es estival (aire acondicionado, piscina, segunda residencia de verano).

    En la mayoría de viviendas con consumo repartido, lo razonable es simplemente buscar el óptimo anual.

    El caso real: tu tejado ya tiene una inclinación

    En cubierta inclinada, lo habitual es montar los paneles coplanares, es decir, paralelos al tejado. Aunque el ángulo no sea el teórico ideal, esta opción suele ser la más recomendable porque:

    • Es más barata (estructura más simple).
    • Resiste mejor el viento.
    • Es estéticamente más discreta.
    • Evita perforaciones y complicaciones adicionales en la cubierta.

    Forzar una estructura elevada sobre un tejado inclinado para ganar unos pocos grados rara vez compensa el sobrecoste y el riesgo estructural.

    Cubierta plana: aquí sí eliges

    En un tejado plano tienes libertad total para elegir orientación e inclinación mediante estructuras trianguladas. Pero aparece un problema nuevo: las sombras entre filas de paneles.

    Cuanto más inclinas los paneles, más separación necesitas entre filas para que no se den sombra en invierno, cuando el sol está bajo. Y más separación significa menos paneles en la misma superficie.

    Por eso, en cubiertas planas donde el espacio es limitado, es habitual optar por inclinaciones más bajas (10-20°): se pierde algo de producción por panel, pero caben bastantes más paneles, y el resultado total suele ser mejor.

    Un apunte práctico: por debajo de unos 10° de inclinación, la suciedad y el polvo no se limpian bien con la lluvia y se acumulan, así que conviene no dejar los paneles totalmente horizontales.

    Orientación este-oeste: una opción cada vez más habitual

    En cubiertas planas grandes se usa a veces una disposición en «diente de sierra» con paneles mirando al este y al oeste, con poca inclinación. Produce menos por panel que una orientación sur, pero permite instalar más potencia en el mismo espacio y reparte mejor la producción a lo largo del día: un pico por la mañana y otro por la tarde, en lugar de una única punta al mediodía.

    Para un perfil de consumo doméstico, con actividad por la mañana y por la tarde-noche, esa curva más repartida puede traducirse en más autoconsumo directo aunque la producción total sea algo menor.

    Cómo comprobar tu caso concreto

    Para saber la orientación real de tu tejado sin herramientas especiales:

    1. Localiza tu casa en un mapa por satélite (Google Maps o similar) con el norte hacia arriba.
    2. Observa hacia dónde apunta la vertiente principal de tu cubierta.
    3. Comprueba si hay elementos que den sombra: chimeneas, torres, árboles, edificios altos cercanos.

    Para una estimación de producción más rigurosa, la herramienta gratuita PVGIS de la Comisión Europea permite introducir tu ubicación exacta, la orientación y la inclinación, y devuelve la producción estimada mes a mes.

    Conclusión práctica

    No descartes la instalación porque tu tejado no mire exactamente al sur. Salvo orientación norte, casi cualquier cubierta en España es viable, y las pérdidas por una orientación imperfecta suelen ser mucho menores que el impacto de otros factores como las sombras o un dimensionado mal ajustado a tu consumo.

    Lo que sí conviene es que el instalador te entregue la producción estimada calculada con la orientación e inclinación reales de tu tejado, no una cifra genérica.

    Este contenido tiene carácter divulgativo. Los porcentajes son valores orientativos que varían según la ubicación concreta y las condiciones de cada instalación.

  • Cuántos paneles solares necesito para mi casa

    Cuántos paneles solares necesito para mi casa

    «¿Cuántos paneles solares necesito?» es probablemente la primera pregunta que se hace todo el mundo al plantearse el autoconsumo. La respuesta corta es: depende de tu consumo anual, no del tamaño de tu casa. Aquí te explicamos cómo hacer el cálculo tú mismo antes de pedir presupuestos.

    El error más común: guiarse por los metros cuadrados

    Mucha gente busca «placas solares para casa de 150 m2» esperando una cifra exacta. Pero los metros cuadrados de la vivienda dicen poco: dos casas del mismo tamaño pueden tener consumos eléctricos que se diferencien en un 300 % según si tienen calefacción de gas o aerotermia, piscina, aire acondicionado o coche eléctrico.

    El dato que realmente manda es tu consumo eléctrico anual en kWh. Y lo tienes gratis en tus facturas.

    Paso 1: averigua tu consumo anual real

    Tienes tres formas de conseguirlo, de más a menos precisa:

    • Área de clientes de tu distribuidora. Puedes descargar tus curvas de consumo horario del último año. Es la opción más exacta y la que usará un buen instalador.
    • Suma de 12 facturas. Reúne las facturas de un año completo y suma los kWh consumidos. Importante: un año entero, para recoger tanto el invierno como el verano.
    • Estimación rápida. Coge una factura reciente, mira el consumo del periodo y multiplícalo. Es la menos fiable por la estacionalidad, pero sirve para hacerte una idea inicial.

    Como referencia orientativa, una vivienda unifamiliar española media suele moverse entre 3.500 y 6.000 kWh al año. Con aerotermia, piscina o coche eléctrico, es fácil superar los 9.000-12.000 kWh.

    Paso 2: estima cuánto produce un panel al año

    Aquí entra en juego la geografía, junto con la orientación e inclinación de tu tejado. En España, un kilovatio pico (kWp) de instalación bien orientada produce aproximadamente:

    • Sur peninsular (Andalucía, Extremadura, Murcia): en torno a 1.500-1.700 kWh al año por kWp instalado.
    • Zona centro (Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León): alrededor de 1.400-1.600 kWh/kWp.
    • Norte (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco): aproximadamente 1.100-1.400 kWh/kWp.
    • Levante y Baleares: similar al sur, en torno a 1.450-1.650 kWh/kWp.

    Son cifras orientativas para una instalación con buena orientación y sin sombras. Para un cálculo más fino, la herramienta gratuita PVGIS de la Comisión Europea permite estimar la producción introduciendo la ubicación exacta, la orientación y la inclinación de tu tejado.

    Paso 3: haz el cálculo

    Un ejemplo práctico. Supongamos una vivienda en Madrid con un consumo de 5.000 kWh anuales:

    1. Producción estimada en Madrid: unos 1.500 kWh al año por cada kWp.
    2. Para cubrir 5.000 kWh harían falta, en teoría, unos 3,3 kWp (5.000 ÷ 1.500).
    3. Con paneles de 450 Wp: 3.300 W ÷ 450 W ≈ 7-8 paneles.

    Pero atención: ese cálculo cubre tu consumo en términos anuales, no en tiempo real. Y ahí está el matiz importante que explicamos a continuación.

    Por qué no conviene cubrir el 100 % del consumo

    Como explicamos en la guía sobre qué es el autoconsumo y cómo funciona, los paneles producen de día. Tu consumo, en cambio, se reparte a lo largo de las 24 horas, con picos habituales por la mañana temprano y por la noche. Eso significa que buena parte de la producción de mediodía te sobrará y se irá a la red, donde se compensa a un precio inferior al que pagas por comprar electricidad.

    Por eso, en la práctica, sobredimensionar la instalación da rendimientos decrecientes: cada panel adicional aporta cada vez menos ahorro real, porque su producción acaba mayoritariamente vertida a la red.

    Un dimensionado razonable para una vivienda suele buscar cubrir en torno al 60-80 % del consumo anual, priorizando maximizar el autoconsumo directo en lugar de la producción total.

    Otros factores que condicionan el número de paneles

    Espacio disponible en el tejado

    Cada panel ocupa aproximadamente 1,7-2 m². Además hay que dejar márgenes respecto a los bordes y, en cubierta plana, separación entre filas para que no se den sombra entre sí. Como regla rápida, calcula unos 2,5 m² reales por panel en cubierta inclinada y algo más en cubierta plana.

    Sombras

    Una chimenea, un árbol o un edificio vecino pueden reducir la producción de forma notable. Las sombras no afectan solo al panel que tapan: según cómo esté cableada la instalación, pueden penalizar toda una serie de paneles. Los optimizadores de potencia o los microinversores mitigan este problema, con un sobrecoste.

    Potencia contratada

    La potencia de la instalación fotovoltaica guarda relación con la potencia que tienes contratada. Un instalador te dirá si tu caso encaja o si conviene ajustar algo.

    Presupuesto

    En muchos casos el límite real no es técnico sino económico. Merece la pena valorar empezar con una instalación bien dimensionada y ampliarla más adelante si cambia tu consumo, siempre que el inversor elegido lo permita.

    Tabla orientativa según consumo

    Estimación para zona centro de España, con paneles de unos 450 Wp y buscando cubrir en torno al 70 % del consumo anual:

    Consumo anualPotencia orientativaNº de paneles aprox.
    3.000 kWh1,5 – 2 kWp4 – 5
    5.000 kWh2,5 – 3,5 kWp6 – 8
    7.000 kWh3,5 – 4,5 kWp8 – 10
    10.000 kWh5 – 6,5 kWp12 – 15
    15.000 kWh7,5 – 10 kWp17 – 22

    Estas cifras son orientativas y sirven para llegar con criterio a la conversación con el instalador, no para sustituir un estudio técnico.

    Cómo usar esto al pedir presupuesto

    Cuando pidas presupuestos, aporta tu consumo anual real y pregunta siempre:

    • Qué producción anual estimada tendrá la instalación propuesta y con qué herramienta se ha calculado.
    • Qué porcentaje de tu consumo cubriría y qué tasa de autoconsumo directo estiman.
    • Si el inversor permite ampliar la instalación en el futuro.
    • Si han tenido en cuenta las sombras concretas de tu cubierta.

    Un instalador que responda a esto con datos y no con generalidades es, casi siempre, mejor señal que el que simplemente ofrece el precio más bajo.

    Este contenido tiene carácter divulgativo. Los cálculos son estimaciones orientativas y no sustituyen un estudio técnico realizado por un profesional certificado.