Es el mecanismo que hace rentable verter a la red lo que te sobra, y también la fuente de la mayoría de malentendidos sobre el autoconsumo. Vamos a aclararlo.
Qué es
Cuando tus paneles producen más de lo que consumes en ese instante, el excedente se vierte a la red. La compensación simplificada valora esa energía y descuenta su importe de tu factura eléctrica.
Es la modalidad estándar para autoconsumo doméstico y la gestiona tu comercializadora.
Compensar no es vender
Esta es la confusión más extendida. La compensación simplificada no es una venta de energía: es un descuento en tu factura. Y eso implica tres límites que conviene conocer antes de dimensionar la instalación:
- El saldo no puede ser negativo. Como mucho, tu término de energía queda a cero. Nunca te ingresarán dinero.
- Solo compensa el término de energía. Seguirás pagando la potencia contratada, los impuestos y el alquiler del contador.
- Se liquida por periodo de facturación. Lo que sobra dentro del mes, normalmente se pierde: no se arrastra al siguiente.
De ahí la conclusión práctica más importante del autoconsumo doméstico: sobredimensionar la instalación para «vender» energía no funciona. Llega un punto en que cada panel adicional aporta muy poco.
A qué precio se compensa
El precio del kWh vertido es inferior al precio al que compras. La diferencia depende de tu contrato:
- Con tarifa regulada (PVPC), el excedente se valora según el precio horario del mercado.
- Con mercado libre, el precio de compensación lo fija el contrato que firmes con la comercializadora. Varía mucho de una a otra.
Por eso conviene comparar comercializadoras: dos ofertas con el mismo precio de compra pueden pagar el excedente de forma muy distinta.
Qué necesitas para acogerte
- Instalación en modalidad de autoconsumo con excedentes acogida a compensación.
- Contador bidireccional, capaz de medir energía en ambos sentidos.
- Contrato de compensación con tu comercializadora.
- La instalación legalizada y dada de alta correctamente.
Normalmente el instalador se encarga de la tramitación, pero conviene confirmarlo por escrito en el presupuesto.
Cómo sacarle más partido
Como el kWh consumido directamente vale más que el compensado, la estrategia rentable es evidente: consume cuando produces.
- Programa lavadora, lavavajillas y secadora en horas centrales del día.
- Haz funcionar la depuradora de la piscina a mediodía.
- Carga el coche eléctrico de día siempre que puedas.
- Adelanta o retrasa la climatización a las horas de sol.
- Compara ofertas de comercializadoras mirando también el precio del excedente.
Si aun así te sobra mucha energía, valora una batería virtual, que permite acumular el saldo económico entre periodos en lugar de perderlo.
Contenido divulgativo. La normativa de autoconsumo y las condiciones comerciales pueden cambiar: verifica siempre las vigentes con tu comercializadora.

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