Además de las subvenciones autonómicas, existe una vía de ahorro que mucha gente pasa por alto: desgravar la instalación en la declaración de la renta. En 2026 conviven dos deducciones estatales distintas, y conviene entender cuál te corresponde porque los porcentajes y los requisitos no tienen nada que ver.
Dos deducciones diferentes, no las confundas
Este es el punto que más confusión genera. En el IRPF hay, por un lado, la deducción por obras de mejora de la eficiencia energética, que existe desde hace varios ejercicios, y por otro una deducción específica para autoconsumo introducida en 2026. Son cosas distintas, con requisitos distintos.
1. Deducción específica por autoconsumo (novedad de 2026)
El Real Decreto-ley 7/2026 creó una deducción pensada exclusivamente para instalaciones de autoconsumo eléctrico con energías renovables. Sus rasgos principales:
- 10 % de lo pagado si instalas en una vivienda de tu propiedad.
- 20 % para propietarios de inmuebles en edificios de uso predominantemente residencial donde se realice la instalación, es decir, el caso de las comunidades de vecinos.
- Se aplica sobre las cantidades abonadas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2026.
- Se declara en la renta que se presenta en 2027.
Su gran ventaja es que no exige certificados de eficiencia energética, que es precisamente el trámite que echa para atrás a mucha gente en la otra deducción.
2. Deducción por mejora de la eficiencia energética
Es la deducción «clásica», con porcentajes más altos pero requisitos bastante más exigentes. Tiene tres tramos:
- 20 % si reduces al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda.
- 40 % si reduces al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, o si la vivienda alcanza calificación energética A o B.
- 60 % para actuaciones de rehabilitación energética en edificios de uso predominantemente residencial.
El requisito determinante aquí es que necesitas dos certificados de eficiencia energética: uno anterior a la obra y otro posterior, que acrediten la mejora conseguida. Sin el certificado previo no hay deducción, y ese certificado hay que pedirlo antes de empezar la instalación.
¿Compensan más las placas solares en esta deducción?
Conviene ser realista: una instalación fotovoltaica por sí sola no siempre alcanza los umbrales de reducción de demanda de calefacción y refrigeración que exigen los tramos del 20 % y el 40 %, porque los paneles generan electricidad pero no reducen directamente la demanda térmica de la vivienda.
Por eso, en una instalación fotovoltaica aislada, la deducción específica del 10-20 % suele ser la vía realista. En cambio, si combinas las placas con aerotermia, aislamiento o cambio de ventanas dentro de una reforma más amplia, entonces sí puede tener sentido ir a por los tramos altos.
Requisitos que no puedes saltarte
- Paga siempre por medios bancarios. Transferencia, tarjeta o ingreso en cuenta. Los pagos en efectivo quedan expresamente excluidos y te dejan fuera de la deducción.
- Debes ser propietario del inmueble donde se realiza la instalación.
- Resta las subvenciones recibidas. Si te han concedido una ayuda autonómica, ese importe no puede volver a deducirse: se descuenta de la base de la deducción para evitar duplicar el beneficio.
- Guarda facturas y justificantes. Hacienda puede pedirlos y sin ellos no hay nada que hacer.
Un ejemplo para verlo claro
Imagina una instalación de 4.500 € en una vivienda unifamiliar, pagada íntegramente por transferencia durante 2026, sin haber recibido subvención autonómica.
Aplicando la deducción específica de autoconsumo del 10 %, el ahorro fiscal sería de 450 € en la declaración presentada en 2027. Si esa misma instalación se hubiera hecho en el marco de una comunidad de vecinos y correspondiera el 20 %, la deducción se duplicaría.
No es la mayor partida de ahorro de una instalación —eso sigue siendo la factura eléctrica que dejas de pagar—, pero son varios cientos de euros que se pierden simplemente por no saber que existen.
Se combina con el resto de ayudas
La deducción del IRPF es compatible con las subvenciones autonómicas y con las bonificaciones municipales de IBI e ICIO. Puedes tener las tres cosas a la vez, con el matiz ya comentado de que la subvención recibida se resta de la base de la deducción. Lo explicamos en detalle en nuestra guía completa de ayudas para placas solares.
Antes de decidirte, conviene tener claro el coste real de partida: en cuánto cuesta instalar placas solares desglosamos los precios habituales por tamaño de instalación, y en amortización de placas solares puedes ver cómo estas deducciones acortan el plazo de recuperación de la inversión.
Qué hacer antes de firmar
- Decide qué deducción vas a aplicar antes de empezar la obra.
- Si optas por la de eficiencia energética, pide el certificado energético previo antes de que el instalador toque nada.
- Asegúrate de que la factura está a tu nombre y detalla la instalación.
- Paga por transferencia y conserva el justificante bancario.
- Consulta también las deducciones autonómicas de tu comunidad, que se suman a la estatal y en algunos casos llegan al 50 %.
Aviso importante: la normativa fiscal cambia con frecuencia y los porcentajes, plazos y requisitos pueden modificarse en ejercicios posteriores. Esta información es orientativa y no constituye asesoramiento fiscal. Verifica siempre las condiciones vigentes en la Agencia Tributaria o consulta con un asesor antes de tomar decisiones.


